
Domingo 11 de enero 2009
El grupo de "Guías turísticos locales y de la naturaleza 2008" organizó una excursión de Entrada al Bañado.
Estuvimos a las 8 am en el punto de encuentro, el Establecimiento Flora.
Allí un grupo bien heterogéno en edad ( desde 7 hasta más de 60), heterogéno en formación y experiencias en el Bañado, partió luego de una presentación sobre la importancia de lo que íbamos a vivenciar. Nos brindaron información sobre el origen y la historia de los Bañados, y sobre todo recomendaciones para este ecosistema que requiere nuestro cuidado.
Casi tres horas de recorrido nos llevaron por zona arboladas con monte exótico y nativo, praderas descampadas, espadañales y turberas.
Siempre fuimos acompañados por cantos de pájaros que a veces avistábamos y muchas otras los guías nos ayudaban a reconocer los gorjeos bien distintos que se escuchaban en el silencio que se establecía cuando los visitantes charlábamos un poco menos. También descubrimos huellas y rastros de mamíferos ( gato montés) y varias mariposas.
" Pensar que yo me voy hasta el Parque Santa Teresa para hacer una visita similar, y acá a poco minutos de mi casa puedo tener esta maravilla". comentó una de las señoras participantes.
Al retornar por el sendero, los guías nos condujeron de forma amable y segura, compartiendo en el destino final un refrigerio que nos permitió comentar sobre lo que cada uno vió y experimentó en esta salida bien distinta para todos.
El grupo de "Guías turísticos locales y de la naturaleza 2008" organizó una excursión de Entrada al Bañado.
Estuvimos a las 8 am en el punto de encuentro, el Establecimiento Flora.
Allí un grupo bien heterogéno en edad ( desde 7 hasta más de 60), heterogéno en formación y experiencias en el Bañado, partió luego de una presentación sobre la importancia de lo que íbamos a vivenciar. Nos brindaron información sobre el origen y la historia de los Bañados, y sobre todo recomendaciones para este ecosistema que requiere nuestro cuidado.
Casi tres horas de recorrido nos llevaron por zona arboladas con monte exótico y nativo, praderas descampadas, espadañales y turberas.
Siempre fuimos acompañados por cantos de pájaros que a veces avistábamos y muchas otras los guías nos ayudaban a reconocer los gorjeos bien distintos que se escuchaban en el silencio que se establecía cuando los visitantes charlábamos un poco menos. También descubrimos huellas y rastros de mamíferos ( gato montés) y varias mariposas.
" Pensar que yo me voy hasta el Parque Santa Teresa para hacer una visita similar, y acá a poco minutos de mi casa puedo tener esta maravilla". comentó una de las señoras participantes.
Al retornar por el sendero, los guías nos condujeron de forma amable y segura, compartiendo en el destino final un refrigerio que nos permitió comentar sobre lo que cada uno vió y experimentó en esta salida bien distinta para todos.